Soy Mathilde: fisioterapeuta e IBCLC con más de 12 años cuidando a mujeres, madres y bebés.
Mi compromiso es acompañarte para que te sientas segura, cuidada y preparada, mientras encontramos juntas las soluciones que tú y tu bebé necesitáis para disfrutar plenamente de este camino.
Desde que tenía 13 años, supe que quería dedicarme a la fisioterapia.
Hoy, con más de 12 años de experiencia acompañando a mujeres en el embarazo, posparto y lactancia, y desde hace 4 años formando a otros profesionales en distintos cursos y másteres, mi compromiso sigue siendo el mismo: ayudarte a ti y a tu bebé en cada paso del camino, con respeto, empatía y soluciones reales.
Mi vocación desde siempre



La fisioterapia siempre ha sido mi pasión. Como te decía antes, desde los 13 años, me fascinaba la idea de cómo nuestras manos podían ayudar al cuerpo a sanar y mejorar.
Mi camino comenzó en la fisioterapia deportiva y la perineología, pero pronto descubrí que mi verdadera vocación estaba en acompañar a mujeres en los momentos más importantes de sus vidas: el embarazo, el posparto y la lactancia.
Esta pasión se intensificó cuando me convertí en mamá, eso me impulsó a formarme mucho en pediatría y lactancia.
Sin embargo, enfrentarnos al diagnóstico de plagiocefalia de mi primer hijo me hizo profundizar aún más en el tratamiento de problemas musculoesqueléticos y su impacto en el desarrollo y la alimentación.
Esa experiencia reforzó mi compromiso de ofrecer un cuidado especializado y basado en evidencia a cada familia que acompaño.
Bienveillance
como pilar de mi trabajo



Cada mujer y cada familia son únicas, y por eso mi enfoque se adapta completamente a ti.
En cada consulta, pongo en práctica un concepto que para mí lo significa todo: “Bienveillance”.
Esta palabra francesa encapsula mi manera de cuidar: escuchar sin juicio, acompañar con empatía y tratar con respeto. Sé que cada mujer, cada madre y cada bebé son únicos, y por eso mi enfoque es siempre personalizado.
Entiendo que el embarazo, el posparto y la lactancia son momentos de vulnerabilidad.
Mi objetivo es que te sientas escuchada, segura y acompañada, con un plan adaptado a tus necesidades y objetivos, ya sea que busques aliviar dolores, preparar tu cuerpo o superar retos específicos con tu bebé.
Porque cuidar de ti y de tu bebé es mi vocación, y hacerlo con empatía, profesionalidad y
Bienveillance
es mi compromiso.
Escríbeme y empecemos juntas este camino.
Soy Mathilde: fisioterapeuta e IBCLC con más de 12 años cuidando a mujeres, madres y bebés.
Mi compromiso es acompañarte para que te sientas segura, cuidada y preparada, mientras encontramos juntas las soluciones que tú y/o tu bebé necesitáis para disfrutar plenamente de este camino.
Desde que tenía 13 años, supe que quería dedicarme a la fisioterapia.
Hoy, con más de 12 años de experiencia acompañando a mujeres en el embarazo, posparto y lactancia, y desde hace 4 años formando a otros profesionales en distintos cursos y másteres, mi compromiso sigue siendo el mismo: ayudarte a ti y a tu bebé en cada paso del camino, con respeto, empatía y soluciones reales.














Mi vocación desde siempre
La fisioterapia siempre ha sido mi pasión. Como te decía antes, desde los 13 años, me fascinaba la idea de cómo nuestras manos podían ayudar al cuerpo a sanar y mejorar.
Mi camino comenzó en la fisioterapia deportiva y la perineología, pero pronto descubrí que mi verdadera vocación estaba en acompañar a mujeres en cada etapa de sus vidas: ya sea como mujeres que buscan cuidar de su salud, como durante el embarazo, el posparto y la lactancia.
Esta pasión se intensificó cuando me convertí en mamá, eso me impulsó a formarme mucho en pediatría y lactancia.
Sin embargo, enfrentarnos al diagnóstico de plagiocefalia de mi primer hijo me hizo profundizar aún más en el tratamiento de problemas musculoesqueléticos y su impacto en el desarrollo y la alimentación.
Esa experiencia reforzó mi compromiso de ofrecer un cuidado especializado y basado en evidencia a cada familia que acompaño.”
Bienveillance
como pilar de mi trabajo
Cada mujer y cada familia son únicas, y por eso mi enfoque se adapta completamente a ti.
En cada consulta, pongo en práctica un concepto que para mí lo significa todo: “Bienveillance”.
Esta palabra francesa encapsula mi manera de cuidar: escuchar sin juicio, acompañar con empatía y tratar con respeto. Sé que cada mujer, cada madre y cada bebé son únicos, y por eso mi enfoque es siempre personalizado.
Entiendo que el embarazo, el posparto y la lactancia pueden ser momentos de vulnerabilidad.
Mi objetivo es que te sientas escuchada, segura y acompañada, con un plan adaptado a tus necesidades y objetivos, ya sea que busques aliviar dolores, preparar tu cuerpo o superar retos específicos con tu bebé.



Porque cuidar de ti y de tu bebé es mi vocación, y hacerlo con empatía, profesionalidad y
Bienveillance
es mi compromiso.
¿Quieres saber cómo puedo ayudarte?
Escríbeme y empecemos juntas este camino.